Mi primera moto (II) Agosto 15, 2006
Posted by NaXo in Motos, Personal.trackback
Lo primero que hice fue visitar varias páginas webs dedicadas a la compra-venta de motocicletas, en busca de una buena oferta de segunda mano. Entre las candidatas se encontraban la Kymco Venox 250cc:

La Honda CBF-250:

Y, dando un salto de cilindrada, la Suzuki GS-500:

La CBF la deseché cuando vi una en la calle, me saqué una foto al lado y mi 1,96m de estatura convirtieron a ese modelo en una especie de juguete… La Kymco me tiraba bastante, estilo custom con un motor de dos y medio arropado por un cuerpo de 500. El precio era otro punto a su favor, no llegando a los 4000€. Por otro lado, la Suzuki GS-500 era sin duda una de las más tentadoras. El salto de cilindrada habla por si sólo, pero precisamente por eso en principio fue más una ilusión que una opción real.
Después de muchas páginas visitadas, muchos modelos consultados y muchos mareos sufridos por divers@s amig@s, un día, mirando motos con la niña, entramos en el Salón Mercurio. Allí había una preciosidad de color negro que llamó rápidamente nuestra atención. Se trataba de la Kawasaki ER-5, un modelo clásico, de una hermosura incalculable. Su precio, un poco por encima de los 4500€. La moto nos había entrado por los ojos a los dos, pero como mi idea era gastarme alrededor de 3000€, decidí buscarla de segunda mano. Nada. No encontré ninguna en Canarias. Ni una sóla.

Las semanas posteriores constituyeron una continua lucha mental entre las razones para autoconvencerme de porqué debía dar el salto a comprármela de paquete y las que me retractaban de ello. Se trataba sin duda del modelo que más me había gustado de todos, a un precio más que económico para ser una 500cc y además, con un tamaño mucho más adecuado a mi altura que cualquiera de las dos y medio que había probado hasta la fecha. Por si eso no fuera poco, el mercado de segunda mano para este tipo de compras siempre me ha dado cierto reparo. Nunca sabes cuando te van a dar gato por liebre. Yo quería esa moto y éstas eran razones más que suficientes para autoconvencerme de que era una buena opción. Total, que al final, eso sí, después de muchos cálculos y muchas visitas al concesionario, el 30 de junio me presenté en el Salón Mercurio con el dinero de la señal. Ya nada impediría que fuera mia.
Continuará…


y cuando me la vas a enseñar???
…
la moto digo eh!!
jajajaja, pues la tengo en el taller en revisión. No me la dan hasta dentro de 1semana… paciencia